Academias
Jurídicas Iberoamericanas

© X Congreso de las Academias Jurídicas de Iberoamérica

Breve Historia de la Conferencia Permanente de Academias Jurídicas Iberoamericanas (CPAJI)

Al cumplirse el Quinto Centenario del descubrimiento de América la Real Academia de Jurisprudencia de Granada, presidida en ese entonces por Don Eduardo Roca Roca, tuvo la feliz idea de convocar un Congreso que reuniese a los representantes de todas las Academias de Derecho Iberoamericanas. La reunión, efectuada entre los días 3 a 5 de noviembre de 1994, tuvo singular éxito, pues estuvieron representadas todas las academias españolas y la mayoría de las academias americanas.

Se retomaba así una idea lanzada un siglo antes por la Real Academia de Legislación y Jurisprudencia de España. La finalidad principal era que cada Academia tomase conocimiento de la existencia de sus hermanas, y de la forma en que desenvolvían sus actividades, a lo que se sumó en ese primer encuentro el desarrollo de dos ponencias que versaron, una sobre el contacto de las Academias con el ejercicio y enseñanza de la abogacía, y la otra sobre el papel que debían desempeñar las Academias frente al reto de los derechos humanos. Se pudo en esa oportunidad tomar conocimiento de los fines y actividades que desarrollan nuestras corporaciones y, lo que fue más importante, conversar sobre la forma de estrechar lazos y propiciar un fructífero intercambio de ideas, antecedentes y trabajos.

Las diferentes Academias asistentes manifestaron su interés en establecer instrumentos de colaboración recíproca, para el fortalecimiento de la confraternidad entre los Académicos que las integran, de la difusión de la cultura jurídica que le es propia y de la referida función social en sus respectivos ámbitos. Con tales propósitos y previo el oportuno debate, los representantes de las diferentes Academias que asistieron a dicho Encuentro decidieron suscribir en su sesión de clausura un Protocolo de Colaboración. El Protocolo y los Estatutos fueron aprobados y firmados por los representantes de las dieciséis Academias participantes, en un único ejemplar que quedó depositado en el Secretariado Permanente de la Conferencia de Academias Jurídicas Iberoamericanas que se constituyó en Granada el día cinco de noviembre de mil novecientos noventa y cuatro.

El Protocolo de colaboración entre las Academias Jurídicas Iberoamericanas, dice en su apartado I “Exposición de motivos”:

«Las Academias de Jurisprudencia, Legislación y Ciencias Jurídicas y Sociales de Hispanoamérica reunidas en el I Encuentro celebrado en la ciudad de Granada (España), entre los días 3 a 5 de noviembre de 1994, reafirmaran su voluntad de desarrollar la función social que le es propia, en cuanto instrumentos de vertebración de la Sociedad llamados, desde el cultivo de las Ciencias Jurídicas, a promover, fomentar y consolidar en sus respectivas áreas el respeto a los Derechos Humanos y al Estado de Derecho, que constituyen la base de un orden internacional justo y pacífico, en conformidad a los principios y fines de las Naciones Unidas.»

Los Estatutos dicen en su Artículo 1. Fines, punto 3: «La colaboración institucional con objeto de coordinar sus actividades, entre sí y con otras organizaciones, para lo que las diferentes Academias cooperarán asimismo en los siguientes objetivos:

a. La organización periódica de los Congresos Generales de las Academias de Legislación, Jurisprudencia y Ciencias Jurídicas y Sociales de Iberoamérica y Filipinas;

b. La organización de otros Congresos Sectoriales y Actos Académicos comunes a todas o a varias de las Academias que suscriben este Protocolo;

c. La colaboración con otras Academias de diferentes ámbitos sectoriales o geográficos, con las Universidades y con las organizaciones no gubernamentales dedicadas a las Ciencias Jurídicas o Sociales;

d. La colaboración con organizaciones internacionales, en especial con la UNESCO.»

El Protocolo de Granada era un verdadero Estatuto Constitutivo de la naciente Unión de Academias Jurídicas Iberoamericanas, e incluyó la creación de un organismo permanente, que tuviese en sus manos el cumplimiento de esos objetivos. Se designó una Mesa Directiva, encabezada por el Presidente de la Academia que había tenido la feliz iniciativa de propiciar el encuentro, el catedrático de Derecho Administrativo D. Eduardo Roca Roca, que se desempeñó eficientemente en esa función hasta el año 2007 (1994-2007), pasando a ocupar la presidencia Dr. Luis Moisset de Espanés, presidente de la Academia de Córdoba-Argentina Dr. Luis Moisset de Espanés (2007-2016). Desde el año 2016 la institución está presidida por D. Rafael Navarro-Valls, vicepresidente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España.