Nota histórica

La biblioteca es heredera de las colecciones reunidas por las academias que precedieron a la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación.

Entre esas academias, la primera de la que consta que tuviera biblioteca es la de Derecho español y público establecida en 1763 bajo la advocación de Santa Bárbara.

La pertenencia a esa academia de algunos libros de los siglos XVII y XVIII que actualmente guarda la Biblioteca queda demostrada por las anotaciones manuscritas (“De la Academia de Santa Bárbra”) que aparecen en la portada.

Según Sanz y Barea, en 1796 debió exigirse a los miembros que dotaran a la Biblioteca con dinero (20 reales) o con libros.

También han llegado a nosotros libros procedentes de la Academia de Carlos III y de Fernando VII, fundadas en 1826 por éste último monarca, con su correspondiente nota de pertenencia a esas instituciones.

Pero el núcleo de la colección actual se encuentra en los libros procedentes de la Academia de la Purísima Concepción que en el año 1838 pasó a llamarse Academia Matritense de Jurisprudencia y Legislación y en 1882 se convierte en la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación.

Constituciones y estatutos de la Real Academia de Jurisprudencia

En las Constituciones de la Real Academia de Jurisprudencia Práctica establecida en los Reales Estudios de San Isidro de esta corte, bajo la advocación de la Purísima Concepción, de 1784 y 1796, figura el empleo de archivero, a la sazón Joaquín Juan de Flores, pero no se menciona la biblioteca.

Tampoco en los estatutos de la Real Academia de ambas jurisprudencias de la Purísima Concepción, de 1815. Pero en cambio sí se menciona el cargo de bibliotecario en los Estatutos de la Real Academia de los Sagrados Cánones establecida bajo la advocación de San Isidoro (1820), y en la Academia de Ciencias eclesiásticas de San Isidoro (1838).

Por lo que respecta a la Academia Matritense, según Maluquer y Salvador, en las Constituciones de 1839 aparece ya el cargo de bibliotecario. A partir de ese año, en que es nombrado bibliotecario Fernando Álvarez, el cargo se establece como uno más entre la Junta Directiva. Bibliotecarios insignes han sido, entre otros, Manuel Torres Campos, José Maluquer y Salvador, y ya en el s. XX Agustín González de Amezúa.

 

En las constituciones de la Real Academia de 1876 y sobre todo en las de 1883 queda ya regulada la función de la Biblioteca.

El ex libris de la colección de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación es la imagen de la Inmaculada Concepción, que tiene su precedente en el de la Academia Matritense.

Como distintivo de la institución en su conjunto, la imagen de la Inmaculada aparece impresa en las Constituciones de 1883, aunque hay un precedente en las Constituciones de la Junta de Jurisprudencia Práctica de 1768.

El primer catálogo localizado de la Biblioteca data de 1850. Al comienzo del mismo se dice que gracias al impulso de Manuel Cortina, “la Biblioteca ha recibido un aumento de más de 500 volúmenes y forma ya una colección que exige y merece la publicidad”. Este catálogo consta de 1.058 volúmenes. El catálogo formado en 1876 por Torres Campos recoge ya 2.188.